Aquí viene una entrada de weblog. 1, 2 …
Y tres: por el momento, el pobre blog ha quedado muy relegado debido a varias perturbaciones que están pasando por mi vida.
Aunque diga perturbaciones, no significa que éstas sean buenas o malas: unas me han venido dadas y otras las encontré porque me las he buscado yo solo.
Así, comenzamos hace algo más de un mes a trabajar en un proyecto de cloud computing que nos está llevando de cabeza. Además, se me metió entre ceja y ceja comprar una vivienda, con toda la tontería del fin del plan de desgravación hipotecario que termina este año 2010. Corrí varias aventuras en el mundo del ladrillo y me salvé de una buena estafa inmobiliaria mientras trabajaba a toda velocidad.
De ello salió la idea de hacer varias entradillas relacionadas con el mundo hipotecario, la compra y el alquiler. Creo que la experiencia mereció la pena: A todo esto se suma la universidad, que aunque con pocas asignaturas (mientras trabajo y ejerzo de padre) me reclama el poco tiempo libre que me pueda quedar.
Para finalizar, he podido comprobar que durante mucho tiempo estábamos viviendo en el caos absoluto. Sólo cuando he empezado a estructurar los horarios (guardería, trabajo, estudio, etc.) las cosas han empezado a funcionar.