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	<title>sandboxed</title>
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		<title>En tierras breves: Padres en silencio</title>
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		<pubDate>Tue, 03 Aug 2010 13:21:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>desleido</dc:creator>
				<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[breves]]></category>
		<category><![CDATA[escritura]]></category>
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		<description><![CDATA[No veía otra salida: ni estaba previsto ni premeditado. Ahora que ella ya no estaba, mi corazón hecho pedazos me decía que no tenía otra alternativa. Ciego de tristeza y dolor crucé la puerta del hospital, hacia la senda de lo inevitable. Él, mientras tanto, me miraba fijamente con sus redondos ojitos oscuros de color [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/08/Mae_bebe_1_.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-474" style="margin: 8px; border: 0pt none;" title="Madre y bebé" src="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/08/Mae_bebe_1_-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a>No veía otra salida: ni estaba previsto ni premeditado. Ahora que ella ya no estaba, mi corazón hecho pedazos me decía que no tenía otra alternativa. Ciego de tristeza y dolor crucé la puerta del hospital, hacia la senda de lo inevitable.</p>
<p>Él, mientras tanto, me miraba fijamente con sus redondos ojitos oscuros de color avellana,  arropado en su arrullo.</p>
<p>Por su parecer, podría llegar a creer que él estaba al cargo de la situación, que entendía la gravedad de lo ocurrido en el hospital,  que sentía todo lo que había pasado y que también la echaba de menos. Tras las puertas del hospital nos esperaba el frío invierno.</p>
<p><span id="more-385"></span></p>
<p>Ada dió a luz a las seis de la tarde, en un parto difícil y largo; las cosas no habían ido bien desde el principio. Las contracciones del día anterior comenzaron a ser demasiado intensas y dolorosas, y fue aquella mañana cuando rompió aguas, tiñendo las sábanas de escarlata.</p>
<p>Cuando llegamos al hospital, ella ya estaba muy débil. Me avergüenzo, pero he de reconocer que me preocupé más de su estado que del bebé: si hubiese sabido que esto podía pasar, jamás me habría atrevido a dejarla trabajar en su estado.  Pero lo peor es que nuestro problema estaba en el dinero, sin el cual no podríamos aguantar mucho más el invierno.</p>
<p>Yo estaba sin trabajo y ahora que Ada nos había dejado no podríamos cubrir las deudas, ni los gastos de la comida ni el alquiler. En un país frío y extraño con la familia tan lejos, nadie podría ayudarnos ni de cerca ni a distancia. Ahora que ella ya no estaba -con el corazón hecho pedazos, solo y con un bebé que alimentar- ni siquiera lo podría enviar a la familia. No había dinero suficiente, ni iba a haberlo en el futuro cercano.</p>
<p>El bebé se echó a llorar, y tuve que meterme en un puesto nocturno para comprar suficiente leche en polvo para varios días. Fue así cómo gasté lo poco que me quedaba en los bolsillos. Ya era demasiado tarde para volver a casa, y aunque deseara hacer lo contrario la decisión estaba tomada.</p>
<p>Nos quedamos un rato en la tienda, recuperando el calor que nos había robado el invierno siberiano. Con el calor empezó a calmarse, y olvidando el motivo de su llanto se encogió más en el arrullo, con miedo a perder de nuevo un combate más al infatigable frío. El tendero sospechando algo, nos obligó a salir apresuradamente de la tienda.</p>
<p>Treinta minutos más tarde, nos acercamos por fin ante la puerta. La puerta del orfanato, negra y desvencijada había sido reparada con maña pero con escasos recursos. Los escalones irregulares estaban limpios, en contraste con la nieve que cubría las aceras de la calle. Las ventanas traslúcidas e iluminadas, estaban enteladas por el tenue calor que desprendían en contraste con el frío de la noche.</p>
<p>Tenía que ser así, antes de que me pudiese arrepentir. Dándole un beso en la pequeña frente, dejé al bebé y un paquete con la nota frente a la puerta, para luego tirar fuertemente de la campana y salir corriendo.  Deslicé la mano en el tirador de la campana, hice una larga inspiración y cogí el asidor con fuerza.</p>
<p>Fue entonces cuando me dí cuenta de que el bebé estaba despierto, mirándome fijamente, expectante. Por su parecer, podría llegar a creer que él estaba al cargo de la situación, que entendía la gravedad de lo ocurrido en el hospital, que sentía todo lo que había pasado y que también la echaba de menos. Así  anhelante esperaba algo por mi parte, esperando así pacientemente una respuesta velada.</p>
<p>Y fue entonces cuando ví a Ada.</p>
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		<item>
		<title>TechTip: Accediendo a VSphere ESX/ESXi mediante SSH con claves públicas</title>
		<link>http://www.sandboxed.org/index.php/2010/07/techtip-accediendo-a-vsphere-esxesxi-mediante-ssh-con-claves-publicas/</link>
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		<pubDate>Fri, 30 Jul 2010 14:52:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>desleido</dc:creator>
				<category><![CDATA[tecnología]]></category>
		<category><![CDATA[linux]]></category>
		<category><![CDATA[techtip]]></category>
		<category><![CDATA[técnico]]></category>
		<category><![CDATA[vmware]]></category>

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		<description><![CDATA[Para aquellos que quieran acceder por SSH mediante clave pública (es decir, sin password) a cualquier servidor VSphere ESX ó ESXi de la rama 3.x/4.x os dejo un pequeño tutorial. Quizás es uno más de muchos, pero la gracia del asunto es que he intentado resumir los pasos y cubrir varias versiones a la vez. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Para aquellos que quieran acceder por SSH mediante clave pública (es decir, sin password) a cualquier servidor VSphere ESX ó ESXi de la rama 3.x/4.x os dejo un pequeño tutorial. </p>
<p>Quizás es uno más de muchos, pero la gracia del asunto es que he intentado resumir los pasos y cubrir varias versiones a la vez. Tenemos dos opciones, según el tipo de ESX que se tercie&#8230;<br />
<span id="more-370"></span></p>
<hr />
<strong>Disclaimer!</strong> </p>
<pre>Acceder por SSH mediante la clave pública de root conlleva sus riesgos, pues se deja de emplear passwords para autenticarse en los servidores. Si tus máquina cliente no está en una red de confianza o si otras personas no confiables podrían tener acceso local a esta máquina, mejor no usar este método de autenticación. Hay otras formas de hacerlo que permiten reforzar la seguridad, con el uso de SSH-Agent y tokens USB (por ejemplo) pero que están fuera de este artículo. </pre>
<p>Quizás en un futuro me plantee extender este tema, ya veremos ;-)</p>
<hr />
<h4>Servidores ESX 3.x/4.x</h4>
<p>Será necesario conectarse físicamente al servidor para poder habilitar primero el acceso al servicio SSH.</p>
<ul>
<li>Pulsaremos <strong>Alt-F1</strong> para acceder a la consola y entraremos en el sistema con las credenciales de root.</li>
<li>Una vez dentro, habilitaremos el acceso y crearemos las claves SSH de root tal como viene a continuación.
<p>
<pre>servidorx:~# esxcfg-firewall -e sshServer
servidorx:~# ssh-keygen -t rsa

Generating public/private rsa key pair.
Enter file in which to save the key (/root/.ssh/id_rsa):
Enter passphrase (empty for no passphrase):
Enter same passphrase again:
Your identification has been saved in /root/.ssh/id_rsa.
Your public key has been saved in /root/.ssh/id_rsa.pub.
The key fingerprint is:
xx:xx:xx:xx:xx:xx:xx:xx:xx:xx:xx:xx:xx:xx:xx:xx root@servidorx...</pre>
</p>
</li>
<li>Editamos el servicio SSH para que root pueda hacer login, y recargamos el servicio SSH de nuevo.
<p>
<pre>servidorx:~# vi /etc/ssh/sshd_config

[...]
PermitRootLogin yes
[...]

servidorx:~# /etc/init.d/ssh reload
</pre>
</p>
</li>
<li>Ya desde el servidor o cliente que queramos hacer login con autenticación mediante clave pública, copiaremos el archivo <strong>/root/.ssh/id_rsa.pub</strong> o <strong>/root/.ssh/id_dsa.pub</strong> (si no lo tuviésemos, podemos generar las claves de root mediante el comando <em>ssh-keygen</em> antes de copiarlo) dejándolo como <strong>authorized_keys2</strong> en el servidor ESX destino x.x.x.x/root/.ssh/ para acceder por SSH sin password.
<p>
<pre>clientex:~# scp /root/.ssh/id_*.pub x.x.x.x:/root/.ssh/authorized_keys2
clientex:~# ssh x.x.x.x
...</pre>
</p>
</li>
<h4>Servidores ESXi 3.x/4.x</h4>
<p>De cara a los servidores ESXi es algo más complicado, pues el hipervisor está totalmente integrado en el kernel y no hay consola de servicio. Esto se traduce en que el servicio SSH se proporciona a través de DropBear y no de OpenSSHServer como estábamos acostumbrados hasta ahora.</p>
<ul>
<li>Para empezar, hay que habilitar el uso de SSH, conectados físicamente al servidor: según la versión de ESXi variará la forma de hacerlo.</p>
<p><strong>:::::::: Para ESXi &lt; 4.1 ::</strong></p>
<p>Pulsaremos <strong>Alt-F1</strong> para acceder a la consola, aunque no aparecerá nada en pantalla salvo unas líneas de texto.  Teclearemos tal cual <strong>unsupported</strong> y pulsaremos <strong>Intro</strong>.</p>
<p>Nos preguntará el password de root del servidor directamente y que tendremos que introducir. Una vez y felizmente dentro, hay que descomentar estas líneas de /etc/inetd.conf:</p>
<p>
<pre>~ # vi /etc/inetd.conf
[...]
# Remote shell access
#
ssh stream tcp  nowait root /sbin/dropbearmulti dropbear ...
ssh stream tcp6 nowait root /sbin/dropbearmulti dropbear ...
[...]</pre>
</p>
<p>Y entonces habrá que recargar el servicio inetd de nuevo, para lo cual hay dos maneras igual de ilustrativas:</p>
<p>La primera,más salvaje nos permitirá ver qué servicios están corriendo sobre ESXi en condiciones normales.</p>
<p>
<pre>~ # /sbin/services.sh restart
Running vmware-aam stop
Stopping vmware-aam: success
Running sfcbd-watchdog stop
[...]</pre>
</p>
</li>
<p>La segunda, la fina, la que importa, <a href="http://www.restaurante-lafavorita.com">&#8216;la favorita&#8217;</a>:</p>
<p>
<pre>~ # kill -HUP `cat /var/run/inetd.pid`</pre>
</li>
<p><strong>:::::::: Para ESXi =&gt; 4.1 ::</strong></p>
<p>En las nuevas versiones, se puede habilitar directamente desde la consola de gestión estilo NCURSES que muestra ESXi, conectados físicamente al servidor. Hay que pulsar <strong>F2</strong>, introducir las credenciales y activar felizmente las siguientes opciones de este submenú.</p>
<p>
<pre>-- Troubleshooting Options
Local Tech Support (pulsamos Intro para activarlo)
Remote Tech Support (pulsamos Intro para activarlo)</pre>
</p>
</li>
<p>Nada más hay que hacer para activar el servicio SSH: sorprendente, ¿verdad?</p>
<li>Queda entonces configurar la autenticación mediante clave pública.
<p>Haremos prácticamente lo mismo que hemos hecho en el caso de los servidores ESX, <strong>con la salvedad de que no hay directorio /root</strong>, y que <strong>tampoco podemos generar el par de claves de root desde cualquier servidor ESXi</strong>. </p>
<p>Primero generaremos desde cualquier servidor -no ESXi- el par de claves SSH que copiaremos luego al servidor ESXi destino en tres pasos:</p>
<p>a) crearemos un par de claves para identificar el usuario root del servidor ESXi ( es decir <strong>root@servidorx</strong>);<br />
b) desde el servidor ESXi destino, crearemos el directorio .ssh en la raíz, con los permisos adecuados.<br />
c) desde el cliente origen copiaremos a <strong>servidorx:/.ssh</strong> las claves recién creadas, que serán las que identifiquen al usuario root del servidor ESXi en cuestión (<strong>root@servidorx</strong>).</p>
<p>
<pre>
clientex:~# ssh-keygen -t rsa -f id_rsa -C root@servidorx

(hacemos login en el servidor ESXi)
servidorx:~# mkdir .shh; chmod 600 .ssh

(volvemos al cliente de nuevo)
clientex:~# scp -r id_*.pub x.x.x.x:/.ssh/.
root@x.x.x.x's password:
id_dsa             100% |************************|   668       00:00
id_dsa.pub         100% |************************|   614       00:00</pre>
</p>
<p>Hecho  esto, generaremos el archivo <strong>authorized_keys</strong> (ojo, no authorized_keys2) que necesitaremos para poder autenticarnos con la clave pública del usuario root de nuestra máquina cliente:</p>
<pre>clientex:~# scp /root/.ssh/id_*.pub x.x.x.x:/root/.ssh/authorized_keys</pre>
<p>Acto seguido, podremos entrar en el servidor sin password como era de esperar:</p>
<p>
<pre>clientex:~# ssh x.x.x.x
You have activated Tech Support Mode.

The time and date of this activation have been sent to the system logs.
VMware offers supported, powerful system administration tools.  Please
see www.vmware.com/go/sysadmintools for details.

Tech Support Mode may be disabled by an administrative user.
Please consult the ESXi Configuration Guide for additional
important information.

~ #</pre>
</li>
<p>Espero que haya merecido la pena el viaje hasta aquí. Hasta pronto!</p>
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		<item>
		<title>En tierras breves: Perder el Norte (II)</title>
		<link>http://www.sandboxed.org/index.php/2010/07/relatos-breves-perder-el-norte-ii/</link>
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		<pubDate>Tue, 27 Jul 2010 14:42:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>desleido</dc:creator>
				<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[breves]]></category>
		<category><![CDATA[escritura]]></category>
		<category><![CDATA[relatos]]></category>

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		<description><![CDATA[Continuamos la historia que comenzó en este post anterior. Siendo consciente de que estoy aprendiendo a escribir relatos breves, sé que habrán fallos en el escrito. Os quisiera animar a que aportéis vuestros comentarios, de los que os estaré siempre agradecido. Perder el Norte (segunda parte) Puesto y ajustado todo el equipo, la gélida ventisca [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/pelikan-everest-0.jpg"><img class="size-medium wp-image-344 alignleft" style="margin: 8px;" title="everest" src="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/pelikan-everest-0-300x253.jpg" alt="" width="300" height="253" /></a><em>Continuamos la historia que comenzó en <a title="Perder el Norte (I)" href="http://www.sandboxed.org/index.php/2010/07/relatos-breves-perder-el-norte/" target="_blank">este post anterior</a>. Siendo consciente de que estoy aprendiendo a escribir relatos breves, sé que habrán fallos en el escrito. </em></p>
<p><em>Os quisiera animar a que aportéis vuestros comentarios, de los que os estaré siempre agradecido.</em></p>
<p style="text-align: center;"><strong>Perder el Norte (segunda parte)</strong></p>
<p>Puesto y ajustado todo el equipo, la gélida ventisca que invadía el campamento le obligó a entornar los ojos tras salir de la tienda de campaña.</p>
<p>- Qué idiotez! ¿Cómo pude abandonarle a su suerte? &#8211; gruñó el nórdico. Acto seguido, se puso a caminar pesadamente sobre la nieve, ceñido por el viento.</p>
<p><span id="more-315"></span>El sol había desaparecido tras el frente de nubes que cubría el campamento, y Jürgen con el corazón en un puño seguía la vía de ascenso que habían practicado esa misma mañana. Con tan sólo alzar la cabeza, se podía vislumbrar entre las nubes una pequeña mancha amarillo fosforito que bajaba torpemente desde la cumbre de la montaña.</p>
<p>Empujado por el viento ladera arriba, la bombona de oxígeno oscilaba a sus espaldas. De ella dependía evitar la hipoxia entre la ida y la vuelta al campamento. ¿En qué estado estaría su compañero ahora mismo?</p>
<p style="text-align: center;">[...]</p>
<p>Mareado por la falta de oxígeno, el dolor  se instalaba cada vez más en el fondo de  la cabeza del español. El campamento cuatro estaba allí abajo,  pero ya no podía verlo.  A medida que descendía penosamente, el cansancio nublaba de vez en cuando su vista y la euforia había dado paso a una ansiedad cada vez más profunda. Julián se dió cuenta de que el tiempo se le estaba agotando rápidamente.</p>
<p>Con certeza su vida quedaba literalmente a sus pies -en la cima del mundo- y estaba cerca de perderla para siempre. El dolor en sus pulmones empezó a acentuarse, tras una larga exposición a la atmósfera pobre en oxígeno que el montañero intentó ignorar todo lo posible.</p>
<p>- Sólo es un paseo cuesta abajo -  se decía para sus adentros, exhausto. El viento que le traía de frente el temporal de nieve no sólo estaba cubriendo el campamento, sino que en pocos minutos estaría justo donde él estaba ahora mismo.</p>
<p>La nieve envolvió enseguida al alpinista sin remedio, incrementando la resistencia al descenso cada vez más. La energía se le estaba agotando rápidamente, y empezó a flaquear. Las piernas ya casi no le sostenían, la cabeza estaba embotada&#8230;no sentía los pies ni las manos. Sólo miraba hacia al suelo y seguía las pisadas, las pisadas que había dejado esta mañana. La gravedad que le había ayudado al principio a descender empezó a pedirle que se dejara llevar, que se postrara a descansar un momento, sólo un momento&#8230;</p>
<p style="text-align: center;">[...]</p>
<p><a href="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/aldas_everest_summit.jpg"><img class="size-medium wp-image-342 alignright" style="margin: 8px;" title="aldas_everest_summit" src="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/aldas_everest_summit-300x240.jpg" alt="" width="300" height="240" /></a>La nieve surcaba por los aires alrededor del nórdico, protegido por la máscara de oxígeno que no ayudaba a mejorar la visibilidad del entorno.  Sólo la luz gris oscurecida por el temporal de nieve le permitía distinguir los surcos de las pisadas en la vía de ascenso.</p>
<p>Tras una hora de difícil esfuerzo, distinguió una forma de color amarillo apagado más adelante. Con preocupación, Jürgen se aproximó y encontró a Julián tendido en el suelo, semicubierto por la nieve que no cesaba de envolverles incansablemente.</p>
<p>- Eh! Eh! Julián! Despierta, tienes que levantarte! -</p>
<p>- &#8230; -</p>
<p>Julián todavía tenía pulso, pero muy débil. Sus manos y pies parecían rígidos, estaba hecho un ovillo en el suelo, inconsciente. Si no conseguía reanimarlo sería demasiado tarde. Sin su cooperación sería imposible arrastrarlo ladera abajo: manejar tanto peso a esta altura requeriría la asistencia de varias personas.</p>
<p>Intentó darle oxígeno para ver si su condición mejoraba, pero la coloración de la piel ya mostraba los signos de una hipoxia aguda. Fue así como el español recobró el conocimiento lo suficiente como para devolverle una mirada, para luego caer de nuevo en la inconsciencia.</p>
<p>Desesperado, intentó empujar el cuerpo de su compañero para hacerlo rodar por la pendiente. Los músculos del noruego se tensaron del esfuerzo, y con un empujón sostenido consiguió que el cuerpo de Julián se desplazase apenas un metro más abajo. La nieve recién llegada impedía que pudiese deslizarse lo suficiente, y el tiempo seguía empeorando.</p>
<p>Sollozando, el noruego se dió cuenta por fin de que era demasiado tarde.  Así se quedó unos instantes arrodillado junto a su compañero, batido por los vientos y la nieve  junto a la cima del Everest.</p>
<p style="text-align: center;">[ fin ]</p>
]]></content:encoded>
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		<item>
		<title>aullidos en la noche: el mal &#8216;parenting&#8217; (El cementerio viviente)</title>
		<link>http://www.sandboxed.org/index.php/2010/07/aullidos-en-la-noche-el-mal-parenting-el-cementerio-viviente/</link>
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		<pubDate>Wed, 21 Jul 2010 20:44:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>desleido</dc:creator>
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		<category><![CDATA[películas]]></category>
		<category><![CDATA[terror]]></category>
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		<description><![CDATA[No podía disfrutar anoche de una buena pesadilla que me revolviese las entrañas sin haber visto antes la mítica película Pet Sematary (El cementerio viviente), basada en la novela del mismo nombre de Stephen King. Después de ver la película, tendré que comprar obligatoriamente el libro y dormir con la luz encendida. En la historia, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/El_Cementerio_Viviente.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-291" style="margin: 8px;" title="El_Cementerio_Viviente" src="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/El_Cementerio_Viviente-213x300.jpg" alt="" width="213" height="300" /></a>No podía disfrutar anoche de una buena pesadilla que me revolviese las entrañas sin haber visto antes la mítica película <a title="El cementerio viviente...brrrrr..." href="http://quickstop-cineblog.blogspot.com/2009/07/el-cementerio-viviente.html" target="_blank">Pet Sematary (El cementerio viviente)</a>, basada en la novela del mismo nombre de <a title="El padre de la criatura..." href="http://en.wikipedia.org/wiki/Pet_Sematary" target="_blank">Stephen King</a>. Después de ver la película, tendré que comprar obligatoriamente el libro y dormir con la luz encendida.</p>
<p>En la historia, un padre resucita a su hijo de 2 años que murió atropellado en la carretera. Para ello, lo entierra en un antiguo cementerio indio que está maldito: Las consecuencias son desastrosas (lo siento si rompo el argumento a quienes no la hayan visto, aunque es una película bastante antigua). Ya me veía yo ayer noche, imaginándome al &#8216;nene&#8217; que se acerca silenciosamente por el flanco de la cama bisturí en mano diciendo &#8216;Papi, mira lo que tengo&#8230;&#8217;. Terrorífico.<span id="more-289"></span></p>
<p><a href="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/pet-sematary.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-302" style="margin: 8px;" title="El simpático niño del bisturí" src="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/pet-sematary-300x220.jpg" alt="" width="300" height="220" /></a>¿Porqué triunfa el terror psicológico del señor King? Es bien sencillo: todos los padres tememos que nuestros hijos se vuelvan contra nosotros. Por falta de atención o su exceso, por no haberle marcado los límites o por haberlos marcado demasiado, o&#8230;<a title="¿Cómo se puede ser tan animal?" href="http://www.badparenting.org/" target="_blank">por otras razones</a>, sea como sea todos buscamos etapa a etapa educar a nuestros hijos lo mejor posible.</p>
<p>El <a title="Algunos consejos para evitar el 'bad parenting'" href="http://www.mirror.co.uk/life-style/real-life/2007/11/29/the-5-parenting-habits-you-need-to-break-now-115875-20178759/" target="_blank">&#8216;mal parenting&#8217;</a> (mal tutelaje) existe, y a día de hoy es fácil caer en él. Con la falta de tiempo, la conciliación familiar por los suelos y encasillados muchos dentro de lo que fué la &#8216;Generación X&#8217; hemos logrado que el egoísmo sea un factor natural que distancia a los padres de sus hijos.</p>
<p>Por lo tanto, como mínimo <a title="Interesante visión del descenso de la natalidad en España" href="http://www.gentedigital.es/blogs/sin-acritud/64/blog-post/6540/descenso-de-la-natalidad/" target="_blank">o menos hijos o más bien ninguno</a>, y es lo que veo cada vez más. Las familias numerosas mejor para los aventureros y los de bolsillo ancho.</p>
<p>PD: Una noche más tarde, a mi hijo se le ocurrió visitarnos en silencio a las 3 de la madrugada, osito en mano. Vaya susto&#8230;</p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>En tierras breves: Asuntos Internos</title>
		<link>http://www.sandboxed.org/index.php/2010/07/relatos-breves-asuntos-internos/</link>
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		<pubDate>Tue, 20 Jul 2010 11:50:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>desleido</dc:creator>
				<category><![CDATA[literatura]]></category>
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		<description><![CDATA[Ya eran aproximadamente las tres de la madrugada. El reloj de Mauro iba un poco retrasado, algo típico de alguien que no se fijaba demasiado en ese tipo de detalles. La calle madrileña -pésimamente iluminada- reflejaba de vez en cuando algunos brillos sobre la piel de las chicas apostadas en los muros adyacentes, que en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/C2V-007.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-228" style="margin: 8px;" title="C2V-007" src="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/C2V-007-300x203.jpg" alt="" width="300" height="203" /></a>Ya eran aproximadamente las tres de la madrugada. El reloj de Mauro iba un poco retrasado, algo típico de alguien que no se fijaba demasiado en ese tipo de detalles.</p>
<p>La calle madrileña -pésimamente iluminada- reflejaba de vez en cuando algunos brillos sobre la piel de las chicas apostadas en los muros adyacentes, que en guardia esperaban a algún incauto que pudiese caer en sus manos.</p>
<p><span id="more-223"></span></p>
<p>Todavía ella no había llegado, así que había tiempo para entretener la mirada entre las variadas curvas y texturas: jóvenes experimentadas o maduras novatas,  siempre las observaba como a las verdaderas víctimas de la noche. Deambulaban por la acera con impaciencia, esperando cazar al cliente ideal, para quedar su imagen en sus mentes enmarcada hasta el día siguiente.</p>
<p>Mauro entre tanto revisaba de vez en cuando su vestimenta. La falta de suficiente luz impedía ver si por accidente el último café hubiese podido mancillar su camisa de poligonero: unas profundas ojeras y unos dientes artificialmente descolocados no contribuían demasiado a mejorar su presencia, cosa que solía preocuparle con frecuencia. Dicen que los hombres mejoran con los años, y precisamente Mauro no corría con esta misma suerte. Al menos el rapado al cero causaba su efecto. Satisfecho con su última inspección, se mordió el labio inferior y apretó los puños,  forrados éstos de anillos dorados que reposaban sobre el volante.</p>
<p>Al poco de llegar empezaron las entrevistas de siempre, cosa que era un buen problema. Multitud de prostitutas circularon ante su ventanilla, a la espera de que pudiese morder el anzuelo; un anzuelo que invariablemente solía quedar muy a la vista. Tanto se veía que Mauro acababa sumergiéndose en esos detalles: la ropa ínfima y ajustada, los labios húmedos, el vicio perspirado por cada poro y el aliento precipitado sobre la piel, en la humedad de la noche. Esto solía dificultar las cosas, pues debía reenganchar a Eva antes de que fuese demasiado tarde. Perderle de vista un solo instante alargaría su espera.</p>
<p>De esta guisa, Mauro solía fantasear un rato. Eso solía ser más barato, higiénico pero apenas eficaz, pues su economía no era muy boyante y la soledad le atenazaba sin descanso. A día de hoy, el trabajo era todo lo que tenía: ya llevaba tres meses con este asunto, y a fuerza de la costumbre había olvidado lo que era vivir de día una vida normal.</p>
<p><a href="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/chica_en_negro1.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-235" style="margin: 8px;" title="chica_en_negro" src="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/chica_en_negro1-300x300.jpg" alt="" width="286" height="286" /></a>Pasadas las tres y media distinguió a Eva, a través de la calle. Era una mujer esbelta de pelo castaño: Vestía como una joven gótica que acababa de salir de un local de copas; llevaba unas medias que recorrían sus largas y perfiladas piernas hasta una falda corta y ajustada que absorbía la luz por completo. A juego venía una blusa blanca con tirantes negros y sin mangas, abierta lo suficiente para airear un ligero escote, que seducía en silencio, hermoso.</p>
<p>El maquillaje resaltaba la oscuridad de unos ojos profundos, que brillaban incisivos. Así mismo, un sencillo tatuaje en letras góticas recorría su cuerpo, unas palabras que expresaban una frase que sólo el observador privilegiado podría ver algún día en su totalidad a todo detalle. Recorría una muñeca, se desplazaba al codo y se sumergía debajo de la blusa, reapareciendo por el escote. Salía por otro rincón, pasaba por la pierna y se perdía&#8230;.en la imaginación del observador.</p>
<p>Perdido Mauro en estos detalles, vio como Eva vino directamente hacia él, acercándose a la ventanilla.</p>
<p>- Hola Mauro, ¿hace un pitillo? Anda, demos un paseo.<br />
- Ya era hora, cada vez tardas más&#8230;</p>
<p>Mauro, fingiendo cierta indiferencia puso en marcha el coche mientras ella ocupaba el asiento del acompañante. El motor de doscientos caballos, ronroneó mientras la blanda y agitada suspensión del viejo Citröen compensaba la entrada de Eva en su interior.</p>
<p>- A ver cuándo nos cambiamos el coche, Mauro. Menuda chatarra&#8230;¿ya aguantará el chasis de este Citröen de 2CV este motor?<br />
- No lo puedo evitar, soy un sentimental. Ya sabes lo que me gustan los coches retro, especialmente si están tuneados por dentro&#8230;el trabajo requiere velocidad cuando es necesaria, y paga el estado.</p>
<p>Los ojos de Eva miraron exageradamente hacia arriba, como si pudiesen perforar el techo del coche. Un resoplido más tarde, centró su mirada en las luces de la ciudad que en un jueves cualquiera como éste, nunca duerme.</p>
<p>- ¿Y bien? ¿Algún progreso?- dijo Mauro.<br />
- Me han comentado que esta misma madrugada se hará la próxima entrega en el Capricho, así que es posible que los pillemos. Ya sabes que hasta ahora no sabíamos quién se ha estado llevando poco a poco la heroína que con tanto esfuerzo se había decomisado hasta ahora. Y especialmente después del pelotazo del aeropuerto.</p>
<p>Mauro, aliviado, suspiró con cierto fastidio:</p>
<p>- Ya era hora! Después de tres meses, ¿no había otra forma de hacerlo?.<br />
- ¿Y poner en guardia a todo el departamento de narcóticos? Imposible.<br />
- Entonces, ¿qué hacemos? ¿Avisamos?<br />
- ¿Avisar? De eso ni hablar&#8230;.ya que nos hemos tirado tres meses así, tengo ganas de saber quién nos ha estado tocando los huevos todo este tiempo y hacerles tragar el polvo hasta el último gramo.</p>
<p>Eva lanzó una profunda calada al cigarrillo -liado, como debía ser-, y soltó el aire de golpe. Decididamente, el Citröen torció bruscamente su curso subiendo por la alameda de Osuna en dirección al parque. La luna llena brillaba en un cielo despejado, para el que la contaminación habitual no había hecho mella en esa noche de verano.</p>
<p>Aparcado el coche de incógnito -salvo por el pequeño detalle del ruidoso exceso de cilindrada del motor-  Eva y Mauro se dispusieron a colarse en el parque, trepando por el muro opuesto a la entrada principal lo mejor posible.</p>
<p>- Como se te ocurra mirar hacia arriba, te voy a dejar esa sonrisa bobalicona como un piano, que ya poco le falta.<br />
- Bueno, vale: ya que te pones así, déjame subir a mí primero.<br />
- ¿Para observarme cómo bajo desde el otro lado? Quedas avisado&#8230;</p>
<p><a href="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/pistola.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-249" style="margin: 8px;" title="pistola" src="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/pistola-300x194.jpg" alt="" width="300" height="194" /></a>Mauro tuvo que dejarla ir a ella primero, quedándose de espaldas y a regañadientes. Ya superado el muro, acordaron mantenerse cerca del punto de encuentro pero sin posibilidad de caer en fuego cruzado. Pistolas a punto, y seguros fuera aguardaron un rato hasta que en medio de la noche se encontraron cuatro personas junto al viejo invernadero de cristal.</p>
<p>- Gutiérrez y Alcántara, qué cabrones&#8230;.- susurró Mauro sibilante, apretando los dientes.</p>
<p>Gutiérrez se llevó lentamente la mano al interior de la americana, mientras Alcántara miraba de soslayo a una sombra que desde un arbusto se proyectaba en el suelo.</p>
]]></content:encoded>
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		</item>
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		<title>TechTip: Recompilando paquetes en debian</title>
		<link>http://www.sandboxed.org/index.php/2010/07/recompilando-paquetes-en-debian/</link>
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		<pubDate>Mon, 19 Jul 2010 16:39:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>desleido</dc:creator>
				<category><![CDATA[tecnología]]></category>
		<category><![CDATA[debian]]></category>
		<category><![CDATA[linux]]></category>
		<category><![CDATA[techtip]]></category>
		<category><![CDATA[técnico]]></category>

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		<description><![CDATA[Muchas veces encontramos que los paquetes que nos ofrece debian precisan de algún ajuste, por necesidad o por capricho. A continuación viene una nota técnica de cómo hacerlo rápidamente y sin complicaciones. Para empezar, comprobaremos que nuestro archivo de repositorios /etc/apt/sources.list está configurado para que podamos descargarnos las fuentes de los paquetes que queramos modificar. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Muchas veces encontramos que los paquetes que nos ofrece debian precisan de algún ajuste, por necesidad o por capricho. A continuación viene una nota técnica de cómo hacerlo rápidamente y sin complicaciones.</p>
<p>Para empezar, comprobaremos que nuestro archivo de repositorios <strong>/etc/apt/sources.list </strong>está configurado para que podamos descargarnos las fuentes de los paquetes que queramos modificar.<br />
<span id="more-199"></span><br />
Para ello, podemos copiar las líneas que especifiquen repositorios de paquetes que comiencen por <strong>deb</strong>, y una vez copiadas entonces sustituiremos el término <strong>deb </strong>por <strong>deb-src</strong> en cada una de ellas:</p>
<pre># vim /etc/apt/sources.list

deb http://ftp.rediris.es/debian lenny main contrib non-free
<strong>deb-src</strong> http://ftp.rediris.es/debian lenny main contrib non-free
</pre>
<p>Hecho esto, procederemos primero a actualizar las listas de paquetes disponibles. Luego instalaremos el conjunto de paquetes <strong>build-essential</strong> para poder bajarnos las fuentes, y el conjunto de paquetes <strong>devscripts </strong>para facilitar la tarea de la recompilación, instalación, etc.</p>
<p>Por último, no hay que olvidar incluir las dependencias de compilación del paquete, instalables fácilmente a través de <strong>apt-get build-dep</strong>.</p>
<p>Un buen lugar para dejar las fuentes puede ser /usr/local/src.</p>
<pre># cd /usr/local/src/.
# apt-get update
# apt-get install build-essential devscripts
# apt-get source vsftpd
[...]
dpkg-source: extracting vsftpd in vsftpd-2.0.7
dpkg-source: info: unpacking vsftpd_2.0.7.orig.tar.gz
dpkg-source: info: applying vsftpd_2.0.7-1.diff.gz

# apt-get build-dep vsftpd
</pre>
<p>A partir de aquí nos habremos descargado tanto las fuentes del paquete como el código fuente descomprimido con todos los ajustes que oficialmente el equipo Debian realizó en su día.</p>
<p>Si queremos trabajar directamente sobre el código fuente original, podemos tirar del archivo <strong>.orig.tar.gz</strong>. Por norma general, será siempre mejor seguir las líneas de mantenimiento de paquetes de Debian.</p>
<pre># ls
vsftpd-2.0.7            vsftpd_2.0.7-1.dsc
vsftpd_2.0.7-1.diff.gz  vsftpd_2.0.7.orig.tar.gz
# cd vsftpd-2.0.7</pre>
<p>A partir de aquí modificaremos la configuración de cómo se compilará el software, así como el directorio <strong>debian</strong> que contiene todos los scripts involucrados en la configuración e instalación del paquete:  Podemos  incluir archivos que no se generan por defecto, modificar las  operaciones que se realizan en la instalación y borrado de este paquete,  etc&#8230;</p>
<pre>/usr/local/src/vsftpd-2.0.7# vim defs.h
(definimos algunos parámetros previos a la compilación del paquete)
[...]define VSFTP_USERNAME_MAX      256

/usr/local/src/vsftpd-2.0.7# cd debian
/usr/local/src/vsftpd-2.0.7/debian# ls
README.Debian  copyright  vsftpd.dirs     vsftpd.logrotate  vsftpd.postrm
changelog      ftpusers   vsftpd.docs     vsftpd.manpages   watch
compat         patches    vsftpd.init.d   vsftpd.pam
control        rules      vsftpd.install  vsftpd.postinst

/usr/local/src/vsftpd-2.0.7/debian# vim ftpusers
(añadimos por ejemplo al un usuario ftp en la configuración)
ftpluser

/usr/local/src/vsftpd-2.0.7/debian# vim vsftpd.pam
(modificamos la configuración de pam, para utilizar la autenticación contra otros mecanismos)
[...]

/usr/local/src/vsftpd-2.0.7/debian# vim vsftpd.logrotate

/var/log/vsftpd.log {
    # ftpd doesn't handle SIGHUP properly
    compress
    missingok
    notifempty
    rotate 15
    daily
}</pre>
<p>Una vez hechas las modificaciones, es necesario dejar un detalle del cambio en el paquete en el archivo <strong>debian/control</strong>, mediante el uso de la herramienta <strong>debchange</strong>.</p>
<p>Es siempre importante indicar de que se trata de una versión local (-l) para identificar el paquete que resultará de la recompilación, añadiendo nuestra dirección de correo, etc. Hecho esto, compilaremos el paquete mediante el uso de <strong>dpkg-buildpackage</strong> desde la raíz del directorio del código fuente.</p>
<pre>/usr/local/src/vsftpd-2.0.7/debian# debchange -u low -l .sandboxed. &amp; cd ..
vsftpd (2.0.7-1.sandboxed.1) unstable; urgency=low

* New maintainer, local version por personal use.
* This version supports now long usernames, tailored for an specific environment.-- sandbox 

&lt;sandbox@boxed.4.u.net&gt;  Mon, 19 Jul 2010 18:08:45 +0200

vsftpd (2.0.7-1) unstable; urgency=medium
* New maintainer, taking over package from Matej.
* New upstream release (Closes: #497149):
[...]

/usr/local/src/vsftpd-2.0.7# dpkg-buildpackage -rfakeroot -D -us -b &amp; cd ..</pre>
<p>Por último, descenderemos a la raíz de /usr/local/src e instalaremos el paquete recompilado&#8230;y ya habremos terminado.</p>
<pre>/usr/local/src7# dpkg -i vsftpd_2.0.7-1.sandboxed.1_i386.deb</pre>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>En tierras breves: Perder el Norte (I)</title>
		<link>http://www.sandboxed.org/index.php/2010/07/relatos-breves-perder-el-norte/</link>
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		<pubDate>Mon, 12 Jul 2010 22:25:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>desleido</dc:creator>
				<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[breves]]></category>
		<category><![CDATA[escritura]]></category>
		<category><![CDATA[relatos]]></category>

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		<description><![CDATA[Bienvenid@s, aquí comienza el primero de una serie de relatos breves que estoy creando. Como punto de partida, me gustaría contar con vuestras opiniones: Como en algunos casos dejaré los relatos con un final abierto, cabe la posibilidad de contemplar una segunda parte según los comentarios de la gente. Vamos a comenzar. Espero que os [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/SirEdmundHillary.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-190" style="margin: 8px;" title="Sir Edmund Hillary, el primer hombre en coronar la cima del Everest." src="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/SirEdmundHillary-221x300.jpg" alt="" width="221" height="300" /></a><em>Bienvenid@s, aquí comienza el primero de una serie de relatos breves que estoy creando. Como punto de partida, me gustaría contar con vuestras opiniones: Como en algunos casos dejaré los relatos con un final abierto, cabe la posibilidad de contemplar una segunda parte según los comentarios de la gente.</em></p>
<p><em>Vamos a comenzar. Espero que os guste, hasta pronto!</em></p>
<p style="text-align: center;"><strong>Perder el Norte (primera parte)<br />
</strong></p>
<p><!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 		A:link { color: #003366 } -->Julián miró nerviosamente al cénit, al descubrir que el astro rey seguía brillando con vehemencia sobre la inclinada ladera del Everest. Todavía estaba a tiempo de coronar la cima y sumar un nuevo éxito a su dilatada experiencia como alpinista consumado, pero los minutos contaban a toda prisa.</p>
<p><span id="more-164"></span>No era la primera vez que estaba dispuesto a asumir riesgos; sabía perfectamente a qué se atenía cuando se negó a abandonar el ascenso. El tiempo se estaba acabando: echarse atrás implicaría tener que esperar a la próxima temporada del año que viene. Recordó cómo su colega nórdico prefirió tirar la toalla en el último campamento, dadas las precarias previsiones meteorológicas para las próximas  horas. No muy lejos en el horizonte se podía vislumbrar una gran masa de nubes, precursora de una posible tormenta de nieve. De momento el viento estaba a favor del  ascenso por la ladera.</p>
<p>A cada paso, cada gota de sudor iba diluyendo tenuemente las energías del alpinista. El oxígeno hacía notar su ausencia, afectando a una respiración que luchaba por retenerlo. Sólo su determinación y testarudez lo acercaban lentamente a la cima, en solitario. Ya para entonces había transcurrido media hora, y la cima cercana seguía resistiéndose a aproximarse a sus pies.</p>
<p>Como la paradoja de Zenón acerca de Aquiles y la tortuga, Julián veía que infinito parecía el espacio que a su meta le separaba: paso tras paso, la nieve virgen era ruidosamente perforada, mancillada por el paso del hombre ante un caprichoso egoísmo que podría costarle la vida. Por llegar a la cumbre, un abismo ínfimo pero infinito que lo abarcaba todo: tan lejos se sentía de la meta como cercana era la razón a la pura fantasía. Ningún paso pareció que le acercaba, y durante esos instantes el tiempo transcurrió para sí infinito.</p>
<p>Tras los últimos pasos de una intensa hora de cansancio y excitación alternadas, Julián sin resuello -y apenas oxígeno, exhausto- contempló con la falsa euforia provocada por la hipoxia que lo había conseguido. Al fin quedaba libre de la carga de una vieja promesa. Podría haberse ayudado con un contenedor de oxígeno, pero ¿qué sentimiento deportivo habría en ello? A día de hoy utilizar oxígeno aunque seguro, quitaría muchísimo valor a esta experiencia.</p>
<p>Llegó entonces un breve destello de conciencia, de reflexión. Con una asfixiada inspiración -entrecortada e insuficiente-, miró el espectáculo a su alrededor: un frente de nubes denso impedía ver más allá del campamento cuatro ladera abajo. Fue justo en ese momento cuando comprendió cuánto se había equivocado. El viento hacía rato que había cambiado de dirección, silbando entre los riscos helados del viejo monte. Su actitud infantil le estaba llevando alegremente y en silencio hacia el filo de la muerte; a cada minuto que transcurría allí postrado, y en la cima de la montaña.</p>
<p style="text-align: center;">[...]</p>
<p><a href="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/EverestBaseCamp.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-194" style="margin: 8px;" title="Campamento Base en el Everest" src="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/EverestBaseCamp-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a>Jürgen no lo pensó demasiado. Sabía que lo mejor que podía hacer era permanecer en el campamento cuatro y volver a casa lentamente, etapa a etapa. Sin embargo, se dió cuenta de que con toda probabilidad su compañero de ascenso no volvería vivo para contarlo, si es que volvía alguna vez de cualquiera de las maneras.</p>
<p>Muchos de los alpinistas fallecidos en el Everest jamás fueron rescatados, quedando allí congelados en la ruta de ascenso -como en un circo macabro-. Incluso muchos de estos alpinistas que murieron con las botas puestas tienen nombres propios, inventados por el negro sentido del humor de los escaladores más frívolos. Es frecuente ver al “saludador”, uno de muchos que quedó en una posición que invita a devolver el saludo&#8230;”botas verdes”, por el color fosforito de su calzado,&#8230;</p>
<p>El nórdico pensó en que quizás no debería haber permitido al alpinista español continuar el ascenso, en vez de dejarle seguir sin más su camino hacia una muerte más que probable. Mirando hacia el oeste, se dió cuenta de que algo había cambiado. El frente denso de nubes que se veía en el horizonte había comenzado a moverse con celeridad en dirección a la montaña.</p>
<p>En esos momentos entendió que en el instante en que la tormenta se aposentara en la cara sur del monte, difícilmente podría volver el español al campamento. Con cierto nerviosismo e impotente, pudo observar a distancia cómo Julián coronó la cima pesadamente.</p>
<p>Jürgen, sin perder de vista la tormenta, comenzó a ponerse el calzado.</p>
<p><em>Continúa en el<a title="Perder el Norte (II)" href="http://www.sandboxed.org/index.php/2010/07/relatos-breves-perder-el-norte-ii/" target="_blank"> siguiente enlace</a>.</em></p>
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		<item>
		<title>Retrospectiva sobre Bilbao (Bilbo)</title>
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		<pubDate>Mon, 12 Jul 2010 22:04:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>desleido</dc:creator>
				<category><![CDATA[fotografía]]></category>
		<category><![CDATA[rincones]]></category>
		<category><![CDATA[foto]]></category>
		<category><![CDATA[weblog]]></category>

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		<description><![CDATA[Este fin de semana estuve en Bilbo, el tiempo justo para poder conocer su cara más amable. Me impactó el cambio gradual que ha sufrido la ciudad en estos últimos 10 años tras mi última visita: parece una ciudad más limpia, ahora que la industria está claramente en retroceso en esta pequeña ciudad. Ciertamente, se [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/IMG_3870.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-169" style="margin: 8px;" title="Vistas desde el Guggenheim" src="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/IMG_3870-300x224.jpg" alt="" width="300" height="224" /></a>Este fin de semana estuve en Bilbo, el tiempo justo para poder conocer su cara más amable. Me impactó el cambio gradual que ha sufrido la ciudad en estos últimos 10 años tras mi última visita: parece una ciudad más limpia, ahora que la industria está claramente en retroceso en esta pequeña ciudad.</p>
<p>Ciertamente, se ve una inversión y un trabajo a fondo en cuidar con mimo las infraestructuras: fachadas, puentes, rehabilitación de edificios, arte, mobiliario urbano, paisajismo y zonas verdes.</p>
<p><a href="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/IMG_3875.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-171" style="margin: 8px;" title="El Guggenheim, en todo su esplendor." src="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/IMG_3875-300x224.jpg" alt="" width="300" height="224" /></a>Por esa razón se respira un ambiente próspero en -repito- la cara más amable de la ciudad. De vez en cuando se nota cierto toque e influencia de la iglesia en algunos rincones (que en numerosos casos, hizo cuenta de su patrimonio para vender, revender y comprar propiedades con mucha astucia, según me han contado).</p>
<p>En definitiva, los habitantes de Bilbo pueden sentirse muy orgullosos de su ciudad, desde luego: Hacía mucho que no visitaba una ciudad tan limpia y cuidada, tan verde y tan singular a la vez.</p>
<p><a href="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/IMG_3861.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-175" style="margin: 8px;" title="Bordeando el paseo, alrededores del Guggenheim" src="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/IMG_3861-300x224.jpg" alt="" width="300" height="224" /></a>Sin embargo, no tuve la ocasión de poder ver la otra cara de la moneda: ví gente de todo tipo y condición, pero me comentaron que hay zonas donde la ría separa claramente a los ricos de los pobres. Me da la impresión de que -como en muchos otros lugares- la clase media va en declive.</p>
<p>Así, hay rincones que muestran el lado más oscuro de la ciudad y que no tuve la ocasión de conocer; queda hecha  la promesa de introducirme en sus entrañas más adelante (y quizás el año que viene).</p>
<p><a href="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/IMG_3812.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-182" style="margin: 8px;" title="Vista desde uno de los ascensores de Bilbo al casco antiguo." src="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/IMG_3812-300x224.jpg" alt="" width="300" height="224" /></a>Por otra parte, espero que os hayan gustado las fotos. Hasta pronto!</p>
]]></content:encoded>
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		<title>Naturaleza muerta por el polígono de Alcobendas</title>
		<link>http://www.sandboxed.org/index.php/2010/07/camino-forzoso-por-el-poligono-de-alcobendas/</link>
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		<pubDate>Fri, 09 Jul 2010 13:29:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>desleido</dc:creator>
				<category><![CDATA[fotografía]]></category>
		<category><![CDATA[rincones]]></category>
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		<description><![CDATA[Sintiéndome obligado a tener que dejar el coche en el taller, me ví forzado a caminar hasta mi trabajo. No sin cierto respeto, tenía que ir caminando por el arcén de la carretera de Fuencarral para evitar los agujeros que me iba encontrando al otro lado del quitamiedos. Durante el trayecto, me llamó bastante la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Sintiéndome obligado a tener que dejar el coche en el taller, me ví forzado a caminar hasta mi trabajo.</p>
<p>No sin cierto respeto, tenía que ir caminando por el arcén de la <a title="El tramo de la carretera de Fuencarral que hubo que recorrer." href="http://maps.google.es/maps?f=q&amp;source=s_q&amp;hl=es&amp;geocode=&amp;q=Carretera+Fuencarral,+Alcobendas&amp;sll=40.396764,-3.713379&amp;sspn=12.242625,28.54248&amp;ie=UTF8&amp;hq=Carretera+Fuencarral,&amp;hnear=Alcobendas,+Madrid,+Comunidad+de+Madrid&amp;ll=40.526718,-3.655711&amp;spn=0.005798,0.013937&amp;t=h&amp;z=17" target="_blank">carretera de Fuencarral</a> para evitar los agujeros que me iba encontrando al otro lado del quitamiedos. Durante el trayecto, me llamó bastante la atención que cuando solemos ir en coche nos olvidamos del entorno que nos rodea: simplemente, si no lo vemos no podemos creer que algo llegue a existir por sí mismo.</p>
<p><span id="more-144"></span><a href="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/basura_sika_fuencarral.jpg"><img class="size-medium wp-image-145 alignright" style="margin: 8px" src="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/IMG_3759-300x224.jpg" alt="" width="261" height="194" /></a>Por eso me llamó mucho la atención uno de los múltiples agujeros que tuve que sortear para poder llegar hasta el trabajo. Justo <a title="Justo en la entrada...(gracias, señor google)" href="http://maps.google.es/maps?f=q&amp;source=s_q&amp;hl=es&amp;geocode=&amp;q=Carretera+Fuencarral,+Alcobendas&amp;sll=40.396764,-3.713379&amp;sspn=12.242625,28.54248&amp;ie=UTF8&amp;hq=Carretera+Fuencarral,&amp;hnear=Alcobendas,+Madrid,+Comunidad+de+Madrid&amp;layer=c&amp;cbll=40.526716,-3.653892&amp;panoid=mu0BC1PH6gDmCeLmVSHNZQ&amp;cbp=12,338.28,,0,-0.29&amp;ll=40.526848,-3.653727&amp;spn=0,0.111494&amp;z=14" target="_blank">a la entrada de una empresa</a>, había un tremendo agujero lleno de vasos de máquina de café, latas y otros materiales.</p>
<p>Me pregunto si cada café, cada lata y cada instante fueron <em>consumidos</em> con creciente satisfacción ante el panorama del suelo. No vendría mal un poco más de conciencia del entorno para ver que  esto perjudica a todos por igual. No es estético, no es higiénico, no es biodegradable.</p>
<p><a href="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/basura-parada-alcobendas.jpg"><img class="size-medium wp-image-150 alignright" style="margin: 8px" src="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/IMG_3762-300x224.jpg" alt="" width="260" height="204" /></a>Más adelante, <a title="Más arte urbano." href="http://maps.google.es/maps?f=q&amp;source=s_q&amp;hl=es&amp;geocode=&amp;q=Carretera+Fuencarral,+Alcobendas&amp;sll=40.396764,-3.713379&amp;sspn=12.242625,28.54248&amp;ie=UTF8&amp;hq=Carretera+Fuencarral,&amp;hnear=Alcobendas,+Madrid,+Comunidad+de+Madrid&amp;layer=c&amp;cbll=40.52598,-3.65485&amp;panoid=4Gmm_mZ_esrTHFd7LO8ZUw&amp;cbp=12,315.42,,1,1.18&amp;ll=40.525886,-3.654976&amp;spn=0,0.001742&amp;t=h&amp;z=20" target="_blank">frente a la parada de autobús</a> y al lado de la vía de paso para peatones, más de lo mismo pero variado. Latas, vasos de McRonald$, McFlurry$, el cartón de la siesta y unas cervecillas para pasar el rato. Esto es naturaleza muerta.</p>
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		<title>Paseando por la Moraleja (Green)</title>
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		<pubDate>Wed, 07 Jul 2010 21:46:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>desleido</dc:creator>
				<category><![CDATA[rincones]]></category>
		<category><![CDATA[weblog]]></category>

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		<description><![CDATA[Este mediodía tuve la oportunidad de acercarme a La Moraleja Green, lugar de altos vuelos para las rentas de gama alta que viven justo al otro lado de la autopista A-1 (&#8230;y para vuelos más ajustados de otras rentas menores  que pululan por el polígono industrial de Alcobendas). Es así como me atreví a acercarme [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/french-press-coffee-maker.jpg"><img class="size-medium wp-image-121 alignleft" style="margin: 8px;" title="french-press-coffee-maker" src="http://www.sandboxed.org/wp-content/uploads/2010/07/french-press-coffee-maker-300x200.jpg" alt="" width="266" height="177" /></a>Este mediodía tuve la oportunidad de acercarme a <a title="Ponen hasta las coordenadas GPS, para que no te pierdas con tu TomTom..." href="http://www.ccmoralejagreen.com/" target="_blank">La Moraleja Green</a>, lugar de altos vuelos para las rentas de gama alta que viven justo al otro lado de la autopista A-1 (&#8230;y para vuelos más ajustados de otras rentas menores   que pululan por el polígono industrial de Alcobendas).</p>
<p>Es así como me atreví a acercarme para encontrar una cafetera de émbolo para mi media naranja (llámese, en el argot cafetero <a title="Cafetera de émbolo para la élite (cafetera)" href="http://en.wikipedia.org/wiki/French_press" target="_blank">&#8216;French-Press&#8217;</a>).</p>
<p>Tras dar unas cuantas vueltas y al poco tiempo puede tropezar con una bella tienda (y bella vendedora) que ante mi estupor me mostró una <a title="Tetera de alto diseño con jersey de neopreno (y zipper...)" href="http://www.evasolo.com/products-cafesolo.html" target="_blank">tetera con émbolo de diseño y jersey de neopreno</a> (¿?)&#8230;por la friolera de nada más y nada menos que 99 euros (mondos y lirondos).</p>
<p>Ante mi estupor por la relación indiscutible calidad-precio del artilugio, la vendedora aseveró que para comprar una tetera de calidad no se podía bajar de ese precio, y que <a title="Bodum Chambord, a 19 euros en Las Rozas Village y mi elección final." href="http://www.bodumusa.com/shop/line.asp?MD=1&amp;GID=3&amp;LID=10&amp;CHK=&amp;SLT" target="_blank">cualquier otra cosa por debajo de ese precio</a> no estaría a la altura. Dicho y hecho, como buen consumidor salí corriendo sin mirar atrás.</p>
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